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Procedimientos de diagnóstico del aparato digestivo

¿Cómo se diagnostica un trastorno del aparato digestivo?

Para poder diagnosticar un trastorno del aparato digestivo, su médico deberá confeccionar una historia clínica completa y minuciosa en la que incluirá los síntomas que experimentó y cualquier otra información que resulte pertinente. Además le realizará un examen físico para evaluar la situación en una forma íntegra.

Es posible que algunos pacientes necesiten someterse a una evaluación de diagnóstico más exhaustiva, la cual puede incluir análisis de laboratorio, pruebas de diagnóstico por imágenes o procedimientos de endoscopia. Estas pruebas pueden incluir una o más de las siguientes opciones:

Pruebas de laboratorio

  • Análisis de sangre oculta en las heces. Esta prueba busca detectar sangre oculta en las heces. Consiste en colocar una cantidad muy pequeña de heces en una tarjeta especial, que luego se analiza en el consultorio del médico o se envía al laboratorio.

  • Cultivo de heces. El cultivo de heces analiza la presencia de bacterias anormales en el tracto digestivo que pueden causar diarrea y otros problemas. Se recolecta una pequeña muestra de heces que el médico luego envía al laboratorio. En dos o tres días, el análisis mostrará si existen bacterias anormales.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

  • Esofagogastrografía con bario en carne. En este examen, el paciente come una comida que contiene bario (un líquido metálico, blanco y lechoso que recubre la parte interna de los órganos para que se vean en una radiografía), lo que permite al radiólogo ver el estómago mientras digiere la comida. El tiempo necesario para digerir la comida con bario y para que ésta deje el estómago le permitirá al médico tener una idea de cuán bien funciona el estómago y le ayudará a detectar problemas de vaciado que no se ven en las radiografías con bario líquido.

  • Tránsito colorrectal. Este estudio muestra cómo avanza la comida por el colon. El paciente deberá tragar cápsulas que contiene pequeños marcadores que se ven mediante radiografías. Durante el estudio, el paciente debe realizar una dieta con alto contenido de fibras y los movimientos de los marcadores en el colon se controlan mediante radiografías abdominales que se toman en diferentes momentos en el transcurso de tres a siete días después de haber tomado la cápsula.

  • Tomografía computarizada (también denominada TC o TAC). Es un procedimiento de diagnóstico por imágenes que utiliza una combinación de rayos X y tecnología informática para producir imágenes horizontales o axiales (a menudo denominadas "planos") del cuerpo. Una TC muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, con inclusión de los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. Las TC son más precisas que las radiografías generales.

  • Defecografía. La defecografía es una radiografía de la zona anorrectal que evalúa la totalidad de la eliminación de las heces, identifica anormalidades en esa zona y analiza la contracción y relajación de los músculos del recto. Durante el examen, el recto del paciente se llena con una pasta blanda que tiene la misma consistencia que la materia fecal. El paciente se sienta en un inodoro ubicado dentro de una máquina de rayos X y contrae y relaja el ano para expulsar la pasta. El médico analiza las radiografías para determinar si los problemas de la zona anorrectal se producen cuando el paciente evacua la pasta por el recto.

  • Seriada GI (gastrointestinal) baja (también denominada enema de bario). Es un procedimiento que examina el recto, el intestino grueso y la parte baja del intestino delgado. Se introduce bario por el recto en forma de enema. Una radiografía abdominal muestra estenosis (áreas estrechadas), obstrucciones (bloqueos) y otros problemas.

  • Imagen por resonancia magnética (IRM). Se trata de un procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y estructuras dentro del cuerpo. El paciente se recuesta sobre una cama que se desliza dentro del escáner cilíndrico de IRM. La máquina toma una serie de fotografías del interior del cuerpo usando un campo magnético y ondas de radio. La computadora mejora las imágenes producidas. La prueba es indolora y no implica exposición a radiación. Debido a que la máquina de IRM es similar a un túnel, se puede administrar un sedante para ayudar al paciente a relajarse si es claustrofóbico o si no puede permanecer inmóvil durante la prueba. No puede haber objetos metálicos en la sala de IRM, de manera que esta prueba no puede realizarse en pacientes que tienen marcapasos, grapas o varillas metálicas dentro del cuerpo. Deben quitarse todas las joyas antes del procedimiento.

  • Colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM). Este procedimiento emplea imágenes de resonancia magnética (IRM) para ver los conductos biliares. La máquina utiliza ondas de radio e imanes para escanear órganos y tejidos internos.

  • Estudio de motilidad orofaríngea (deglución). En este estudio el paciente recibe pequeñas cantidades de un líquido que contiene bario para beber de una botella, con cuchara o en taza. Se toma una serie de radiografías para evaluar lo que sucede a medida que ingiere el líquido.

  • Escaneo de vaciamiento gástrico con radioisótopos. Para este examen, el paciente come alimentos que contienen radioisótopos, sustancias levemente radioactivas, los cuales pueden verse en un diagnóstico por imagen. La dosis de radiación de los radioisótopos es muy baja y no es perjudicial; sin embargo, permite que el radiólogo vea la comida en el estómago y compruebe cuánto tarda en salir de él mientras el paciente está dentro de la máquina.

  • Ecografía o ultrasonido. La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para generar imágenes de los vasos sanguíneos, tejidos y órganos. El utrasonido se utiliza para ver el funcionamiento de los órganos internos y evaluar el flujo sanguíneo a través de varios vasos. Se aplica gel en el área del cuerpo que se está estudiando, como el abdomen, y se coloca sobre la piel una varilla denominada transductor. El transductor envía ondas sonoras dentro del cuerpo que rebotan en los órganos y regresan al ecógrafo, produciendo una imagen en el monitor. También se crea una imagen o video del examen, para poder revisarlo posteriormente.

  • Seriada GI (gastrointestinal) alta (también denominada ingesta de bario o esofagogastroduodenografía). Prueba de diagnóstico que examina los órganos de la parte alta del sistema digestivo: el esófago, el estómago y el duodeno (la primera sección del intestino delgado). Se traga bario y se toman radiografías para evaluar los órganos digestivos.

Procedimientos endoscópicos

  • Colonoscopia. La colonoscopia es un procedimiento que permite al médico ver la longitud completa del intestino grueso (colon) y a menudo puede ayudar a identificar crecimientos anormales, tejidos inflamados, úlceras y hemorragia. Consiste en introducir un colonoscopio, un tubo largo y flexible con una luz, a través del recto hacia el colon. El colonoscopio permite al médico observar el revestimiento del colon, extraer tejido para realizar exámenes adicionales, y posiblemente tratar algunos de los problemas que se detecten.

  • Colangiopancreatografía endoscópica retrógrada (CPRE). La CPRE es un procedimiento que permite que el médico diagnostique problemas en el hígado, la vesícula biliar, los conductos biliares y el páncreas. El procedimiento combina radiografías y el uso de un endoscopio, un tubo largo y flexible con luz. El endoscopio se introduce por la boca y la garganta y luego a través del esófago, estómago y duodeno (la primera parte del intestino delgado). El médico puede examinar el interior de estos órganos y detectar cualquier anomalía. Luego se introduce un tubo a través del endoscopio y se inyecta un medio de contraste que permite visualizar los órganos internos en la radiografía.

  • Esofagogastroduodenoscopia (también denominada EGD o endoscopia alta). Es un procedimiento que permite que el médico observe el interior del esófago, el estómago y el duodeno con un endoscopio introducido por la boca, la garganta y luego por el esófago, el estómago y el duodeno. El endoscopio permite al médico observar el interior de esta área del cuerpo, así como introducir instrumentos a través del endoscopio para tomar muestras de tejido con el fin de realizar biopsias (si fuera necesario).

  • Sigmoidoscopia. La sigmoidoscopia es un procedimiento de diagnóstico que permite al médico examinar el interior de una región del intestino grueso y que sirve para identificar las causas de la diarrea, el dolor abdominal, la constipación, los crecimientos anormales y las hemorragias. Se introduce en el intestino un tubo corto, flexible y con luz, denominado sigmoidoscopio, a través del recto. El sigmoidoscopio introduce aire en el intestino para inflarlo y facilitar la visión de su interior.

Otros procedimientos

  • Manometría anorrectal. Esta prueba ayuda a determinar la fuerza de los músculos del recto y del ano. Estos músculos normalmente se contraen para contener la evacuación y se relajan al defecar. La manometría anorrectal sirve para evaluar las malformaciones anorrectales y la enfermedad de Hirschsprung, entre otros problemas. Se introduce un pequeño tubo en el recto para medir la presión que ejercen los músculos del esfínter que rodea el canal.

  • Manometría esofágica. Esta prueba ayuda a determinar la fuerza de los músculos del esófago. Es útil para evaluar el reflujo gastroesofágico y las anomalías relacionadas con la deglución. Se introduce un tubo pequeño en una fosa nasal y luego se pasa por la garganta hasta llegar al esófago. Allí se mide la presión que producen los músculos del esófago en reposo.

  • Monitorización del pH esofágico. Un monitor de pH esofágico mide la acidez dentro del esófago. Es útil para evaluar la enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE). Se coloca un tubo plástico delgado en una fosa nasal, se lleva hasta la garganta y luego hasta el esófago. El tubo se detiene exactamente por encima del esfínter esofágico bajo, que se encuentra en la unión entre el esófago y el estómago. En el extremo del tubo que está dentro del esófago hay un sensor que mide el pH o acidez. El otro extremo del tubo fuera del cuerpo está conectado a un monitor que registra los niveles de pH durante un periodo de 24 a 48 horas. Durante el estudio se recomienda la actividad normal y llevar un diario de los síntomas experimentados o de la actividad que podrían ser indicios de reflujo, como arcadas o tos y de cualquier ingesta de comida de paciente. También se recomienda llevar un registro de la hora, el tipo y la cantidad de alimento ingerido. Las lecturas de pH se evalúan y comparan con la actividad del paciente durante ese periodo.

  • Endoscopia capsular. La endoscopia capsular ayuda a los médicos a examinar el intestino delgado, debido a que los procedimientos tradicionales, como una endoscopia alta o colonoscopia, no llegan hasta esta parte de los intestinos. Este procedimiento resulta útil para identificar las causas de una hemorragia, detectar pólipos, enfermedad inflamatoria intestinal, úlceras y tumores del intestino delgado. Se coloca un dispositivo con sensor en el abdomen del paciente y se ingiere una píldora con una cámara diminuta. La píldora con la cámara atraviesa naturalmente el tracto digestivo a la vez que transmite imágenes de video a un registrador de datos. El registrador de datos está fijo a la cintura del paciente por medio de un cinturón durante ocho horas. Las imágenes del intestino delgado se descargan a una computadora desde el registrador de datos. El médico revisa las imágenes en la computadora. Normalmente, la píldora con cámara atraviesa el colon y se elimina en las heces dentro de las 24 horas.

  • Manometría gástrica. Este examen mide la actividad eléctrica y muscular del estómago. El médico introduce un tubo delgado por la garganta del paciente que llega hasta el estómago. El tubo contiene un cable que mide la actividad eléctrica y muscular del estómago durante la digestión de alimentos y líquidos. Esto ayuda a mostrar cómo funciona el estómago y si hay algún retraso en la digestión.

  • Colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM). Este procedimiento emplea imágenes de resonancia magnética (IRM) para tomar fotografías de los conductos biliares. La máquina utiliza ondas de radio e imanes para escanear órganos y tejidos internos.

Revisor médico: Louise Akin, RN, BSN
Revisor médico: Daphne Pierce-Smith, RN, MSN, FNP, CCRC
Última revisión: 4/23/2014
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